miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿Por qué el turismo debe ser sostenible? 1º Parte.

Por Silvina Miguenz.-

Ecoturismo en el Parque Nacional Pre-Delta. Pcia. de Entre Ríos.
Fotografía: Silvina Miguenz.

1° Parte: Introducción.
4º Parte: Impactos Ambientales.
5º Parte: Recomendaciones para un desarrollo turístico sostenible.

Introducción:
El anterior artículo publicado analizaba el concepto de turismo sostenible así como también cuáles son sus principios fundamentales, considerando como ejes los tres pilares propuestos en el diagrama de la sostenibilidad.
Ahora bien. Para poder ir más allá de la definición clásica del concepto, la pregunta inicial que debemos plantearnos es ¿por qué el turismo debería desarrollarse bajo los principios de la sostenibilidad? Y para dar respuesta a esta pregunta nos detendremos primero en el análisis de la historia de los viajes y el turismo, para a partir de ello poder comprender su evolución, desarrollo y los múltiples impactos positivos y negativos que genera sobre las comunidades y ambientes donde se desarrolla.
Introduciéndonos entonces en la historia de la actividad, vale destacar que si bien el turismo como fenómeno social y cultural tiene su origen en los últimos años, el ser humano siempre se ha desplazado por su propia naturaleza y necesidades desde tiempos remotos. Tal es así que antiguamente los viajeros eran principalmente los nómades, guerreros y peregrinos que se desplazaban por intereses políticos o comerciales, de curiosidad y de sentimiento religioso.
Ya a mediados del siglo XVII aparece en la historia en Grand Tour como uno de los hitos principales de la evolución del turismo, así como también la figura de Thomas Cook en el año 1841, como el primer agente de viajes organizado.
De todos modos, es en el siglo XX cuando se produce un cambio radical en el desarrollo del turismo, convirtiéndose en un fenómeno social de masas que comienza una etapa de auge y crecimiento, derivada principalmente de una serie de cambios tecnológicos, sociales, económicos y culturales que favorecieron los desplazamientos de las personas.
Fue con el desarrollo del turismo masivo que comenzaron a hacerse más visibles los impactos socioculturales, económicos y ambientales en los destinos y comunidades receptoras. En términos generales, algunas de sus características principales refieren a grandes conglomerados o “resorts” turísticos, interacciones mínimas o nulas con las comunidades locales, estandarización de productos y servicios y, por su carácter masivo, generación de impactos negativos en el entorno donde se desarrolla.
A partir de ello, el turismo como actividad económica, social y cultural fue creciendo. Si analizamos la evolución actual, las tendencias indican que el turismo está en constante crecimiento. Las llegadas de turistas internacionales continúan incrementándose y presentan tendencias alentadoras:

En el año 2010, se alcanzó un total de 935 millones de llegadas, es decir en un 6,7%  con respecto al 2009, mientras que durante los primeros meses de 2011, las llegadas crecieron casi un 5% y se prevé que para el 2020, alcancen los 1.600 millones[1].


Sin duda, considerando que -por el carácter ambivalente de la actividad- este crecimiento pronosticado puede derivar en una serie de impactos en los destinos turísticos, debemos reflexionar acerca de la necesidad de procurar un desarrollo turístico sostenible que sea capaz de maximizar los impactos positivos, en detrimento de los negativos.
Si consideramos lo que establece  la Declaración “El turismo al servicio de los objetivos de desarrollo del Milenio (ODM)”, adoptada en Nueva York en el año 2005,  “el sector del turismo puede aportar una contribución sustancialmente mayor a la reducción de la pobreza, al crecimiento económico, al desarrollo sostenible, a la protección del medio ambiente, al entendimiento intercultural y a la paz entre las naciones”. De todos modos, esto será posible en caso de que la actividad turística se desarrolle de manera responsable y amigable con el entorno y los actores intervinientes.
Entonces, ¿por qué el turismo debería ser sostenible? Porque no sólo procura beneficios para las comunidades anfitrionas en tanto que se presenta como una alternativa de desarrollo y de mejora de la calidad de vida, de generación de empleo genuino y de valorización cultural y natural; sino también para los visitantes quienes pueden gozar de experiencias turísticas culturalmente enriquecedoras, y para los prestadores de servicios turísticos que gozarán de una mayor rentabilidad derivada no sólo del uso sostenible de los recursos, sino también de la existencia de un mercado creciente demandante de productos turísticos cada vez más auténticos y respetuosos del entorno.
Entendiendo entonces las bondades del turismo sostenible y la necesidad de minimizar los impactos negativos para que ello sea posible, la presente publicación analizará a continuación cuáles son tales impactos generados por la actividad así como también recomendaciones y herramientas para procurar un desarrollo turístico cimentado en los principios de la sostenibilidad que eficazmente contribuya a alcanzar los ODM.


Para ver la 2° Parte dedicada a los impactos socioculturales del turismo, haz click aquí.


[1] Fuente: Organización Mundial del Turismo, “Turismo: Panorama 2020”, 2002.

2 comentarios:

  1. Felicitaciones y muchas gracias Sil por compartir este análisis tan profundo y detallado con nosotros! Ha sido muy informativo y un placer leerlo, la última parte todavía no ha sido publicada? Volveré otro día a tu blog...

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  2. Muchas gracias!! No, aún no ha sido publicada la última sección del artículo, pero en breve ya estará disponible!
    Saludos y gracias por el comentario!

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