domingo, 18 de diciembre de 2011

¿Por qué el turismo debe ser sostenible? 2º Parte: Impactos Socioculturales.

Por Silvina Miguenz.-

Sra. Silvia. Anca Juli, localidad de alta montaña, Pcia. de Tucumán  (Argentina).
Fotografía: Silvina Miguenz


2º Parte: Impactos Socioculturales.
4º Parte: Impactos Ambientales.
5º Parte: Recomendaciones para un desarrollo turístico sostenible.



La actividad turística está íntimamente ligada a la noción del viaje como una experiencia de descubrimiento de lo desconocido y de encuentro con personas de diferentes culturas. De todos modos, no siempre el turismo permite que los turistas y residentes locales interactúen y tengan un intercambio cultural que les permitan conocer otras maneras de  vivir  y adaptarse a nuevas realidades, respetando mutuamente sus respectivas creencias y costumbres.
Por lo expuesto, es interesante diferenciar los impactos socioculturales positivos de los negativos que puede generar el turismo, a saber:
                                                                                                               
IMPACTOS SOCIOCULTURALES
POSITIVOS A PROMOVER
NEGATIVOS A EVITAR
Promueve el orgullo de conservar las tradiciones culturales.
Þ     Transculturación - pérdida de identidad local.
Þ  Perturbación de los estilos de vida y manifestaciones culturales tradicionales.
Þ Migración o desplazamientos de la comunidad local hacia otros lugares.
Contribuye a la paz y al encuentro entre culturas.
Þ     Abuso de derechos (Ej. Turismo sexual - turismo sexual infantil - Expropiación de Tierras).
Þ     Inseguridad.

Para iniciar, no es menor citar lo que Machado (1996) resalta en relación al momento en que se produce un encuentro entre visitantes y comunidades anfitrionas: "los hábitos de consumo son transferidos para la región receptora, a fin de atender la demanda de los turistas, y acaban siendo absorbidos poco a poco por la comunidad local" (…) "el proceso de absorción de la cultura local por la cultura exógena ocurre unidireccionalmente, en el sentido de la uniformización, tal como ocurre en la globalización". En consecuencia, en ocasiones el turismo puede convertirse en una amenaza que atente contra la idiosincrasia local, afectando la identidad, el estilo de vida y las prácticas culturales de las comunidades anfitrionas así como también las singularidades propias de un sitio determinado. Ejemplo de ello es lo que ocurrió en Tilcara, luego de la declaración de Patrimonio de la Humanidad de la Quebrada de Humahuaca, donde algunos tilcareños “denotan la pérdida de identidad y la invasión del turismo en algunas festividades, destacando entre las tantas fiestas tilcareñas, el carnaval, donde concurren hoy miles de personas y se festeja durante todo el día y la noche, hecho que no acontecía años atrás”[1]. O bien por ejemplo algunas irrupciones arquitectónicas que se observan en el destino como hoteles de categoría que no respetan la identidad de Tilcara, generando un desequilibrio en la estética paisajística cultural y arquitectónica del sitio.
Asimismo, en algunos destinos, especialmente aquellos donde habitan pequeñas comunidades, el desarrollo de la actividad turística, ante una ausencia de planificación adecuada, irrumpe contra la tranquilidad y el modo de vida de los residentes, ocasionando en varias ocasiones que muchos de ellos sientan la necesidad de migrar por no sentirse a gusto con la actividad o bien por no tener alternativas de participación e inclusión en la prestación de los productos y servicios, así como también en el goce de los beneficios derivados de ello.
En relación al encuentro cultural enriquecedor que se espera que el turismo procure, no siempre puede resultar así. Es común encontrar situaciones donde algunos turistas, a partir por ejemplo del consumo de los paquetes “todo incluido”, cuentan con el tiempo plenamente ocupado y organizado en excursiones o actividades en los resorts, las cuáles generalmente no implican un intercambio genuino con los residentes. Asimismo, en destinos con presencia de comunidades de pueblos originarios o poseedoras de una idiosincrasia local fuerte y conservadora, suele ocurrir que las mismas son vistas por los visitantes como meros objetos fotográficos a los cuáles retratar como si fuesen un atractivo más del destino visitado. Ejemplo es el caso de la comunidad Suri en Etiopía, que se ven impactados gravemente por conductas inapropiadas del turista como por ejemplo tomarles fotografías sin ningún tipo de interrelación, como si fuesen un mero atractivo, intenciones de comprar elementos distintivos de su cultura, ignorando la imposibilidad de dicha venta por cuestiones propias de su identidad, como por ejemplo lo son los brazaletes de cuerno de marfil que usan los hombres y los jefes del clan[2].
De modo contrario, en ocasiones los residentes tienen conductas indeseables hacia el turistas al verlos por ejemplo como una mera fuente de recursos a la cual conquistar para sólo obtener un beneficio económico de su presencia, así como también es usual que se les cobre precios excesivamente altos abusando de su condición de extranjeros.
Incluso los factores que dificultan el intercambio entre los viajeros y residentes, “como el tipo de viaje, su corta  duración,  la  existencia  de  prejuicios  previos  al  contacto  o  los  obstáculos culturales e idiomáticos, pueden llevar a que, tanto la persona local como el turista, sólo recojan pinceladas descontextualizadas de información que acaban creando o consolidando los tópicos e imágenes estereotipadas del “otro” que, se supone, el turismo debía combatir”[3]. De este modo, el turismo, lejos de promover un intercambio generaría espacios ficticios alejados de la realidad.
Otro de los impactos negativos que puede potenciar el turismo es la inseguridad y tensiones sociales (delitos y adicciones). Caso de estudio nuevamente se vuelve la Quebrada de Humahuaca donde por ejemplo la plaza del pueblo que antes era el lugar de reunión obligado de todos los pueblerinos, en la actualidad es una plaza invadida por turistas y por puestos de artesanía estandarizada. Durante el verano tilcareño se colma durante todo el día y noche de turistas que se emborrachan y drogan, rompen vidrieras y roban casas; hechos  que primitivamente no acontecían[4].
Si bien los impactos anteriormente citados son relevantes y merecen atención inmediata, no es menor destacar que es el turismo sexual, infantil principalmente, uno de los impactos socioculturales negativos más preocupantes vinculados a la actividad turística. Existe un real segmento de visitantes que se desplazan en búsqueda de satisfacer este tipo de placeres indignantes. Un estudio realizado en 2008 por la Red Alto al Tráfico y la Trata (RATT) descubrió la existencia de una oferta sexual de niñas para “europeos que van con paquetes turísticos de pesca en Bella Vista, Corrientes”. Del mismo modo se pudo comprobar la oferta de niñas indígenas en la aldea guaraní Fortín Mbororé de Puerto Iguazú, Misiones y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se pudo constatar la captación de varones desde los 12 a 15 años que eran “ofertados” a turistas para una cadena importante de hoteles de la Capital .
El abuso de derecho es entonces una problemática que en ocasiones suele afectar considerablemente a comunidades de destinos turísticos. Otro ejemplo en este sentido es la problemática de la expropiación de tierras para construir complejos turísticos o bien las limitaciones de espacios de uso público, convirtiéndose casi en “espacios exclusivos para turistas” como es el caso de las playas de destinos como Cancún y República Dominicana por ejemplo donde antes podían acceder los residentes y hoy son de uso exclusivo para los que se alojan en los resorts.

Hasta aquí una presentación de los impactos socioculturales más significativos del turismo con algunos ejemplos.  En la 3° Parte presentaré los impactos económicos que genera la actividad.



[1] “La Cultura como mercancía. Tilcara: un caso de estudio”. Tesis de grado. Julia Svatetz.
[3] Gastón, Jordi y Cañada, Ernest. “El turismo y sus mitos”. 2007, Managua, Nicaragua.
[4] “La Cultura como mercancía. Tilcara: un caso de estudio”. Tesis de grado. Julia Svatetz.


4 comentarios:

  1. Muy bueno Sil... Gracias por compartir esta info con nosotros! Besos

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  2. Hola Ceci! Muchas gracias por tu apoyo. Me da mucha satisfacción hacer esto y darme cuenta que cada vez se han más las personas que se interesan por promover un turismo sostenible!
    Un beso grande!

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  3. Muy buena el informe está muy completo. Muy complta la info y, como dice Cecilia, muchas gracias por compartir. saludos

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  4. Gracias Adri! Me alegro que haya sido del interés de ustedes!
    Saludos!

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