jueves, 10 de enero de 2013

¿Por qué el turismo debe ser sostenible? 4º Parte: Impactos Ambientales.


Por Silvina Miguenz.-

Experiencia de Turismo Comunitario de Alta Montaña en Tucumán.
Fotografía: Silvina Miguenz

1° Parte: Introducción.
4º Parte: Impactos Ambientales.
5º Parte: Recomendaciones para un desarrollo turístico sostenible.

En varias oportunidades suele caracterizarse al turismo como una actividad “libre de humo” o bien la “industria sin chimeneas”. Independientemente de poner en debate si el turismo es o no una industria (vale la aclaración dado que algunos autores la consideran así mientras que otros prefieren no hablar de industria, sino directamente de actividad económica), en este apartado sí será relevante considerar qué entendemos por “sin chimeneas” o “libre de humo”.
Ambos términos parecen aludir a una ausencia de contaminación masiva o emisión mínima de gases asociada a la actividad, cuestiones que merecen ser abordadas con cierta atención en tanto que si bien el turismo es menos nocivo hacia el medioambiente en relación a otras actividades económicas como lo es producción industrial por ejemplo, igualmente genera impactos negativos que de no ser debidamente controlados pueden derivar en daños irreversibles sobre determinados ecosistemas o bien contribuir a problemáticas ambientales globales severas como lo es el cambio climático.
Tal como se ha venido desarrollando en el análisis de los anteriores impactos, la actividad turística planificada y gestionada de manera responsable, bajo los pilares de la sostenibilidad, genera impactos positivos en el entorno donde se desarrolla. De este modo, específicamente en el plano medioambiental, puede contribuir a la conservación de sitios de interés patrimonial natural, como lo son las áreas protegidas, a la sensibilización del turista y residente respecto a la necesidad de preservar los recursos y a la puesta en valor para el uso turístico de sitios naturales de belleza paisajística única.
De todos modos, la ambivalencia característica propia de la actividad nos obliga a pensar en los impactos ambientales negativos que puede ocasionar cuando se piensa el desarrollo turístico sólo desde la demanda y no desde la oferta, es decir cuando en lugar de tomar decisiones vinculadas al desarrollo de la actividad en función a lo que tenemos lo hacemos en función a la demanda que es cada vez más creciente, generándose en ocasiones un colapso de los servicios y un impacto negativo sobre el entorno no sólo ambiental, sino también sociocultural. En este sentido, el equilibrio entre ambos extremos debe ser necesario dado que si bien debemos planificar el desarrollo de la actividad observando los mercados, no debemos olvidar los recursos naturales y culturales de los que disponemos y su capacidad de carga con el fin de no sobreexplotarlos, minimizando de este modo daños irreversibles que puedan ocasionarse. 

A continuación se enumeran algunos de los impactos ambientales a los cuales la actividad turística puede contribuir:

IMPACTOS AMBIENTALES
POSITIVOS A PROMOVER
NEGATIVOS A EVITAR
Apoyo a la conservación de áreas naturales protegidas y a la creación de conciencia para la valorización del patrimonio natural.
Þ Degradación de espacios naturales (asociada principalmente a la contaminación del aire, agua y suelo, visual y acústica).
Þ Contribución a la pérdida de biodiversidad.
Þ  Utilización excesiva y agotamiento de los recursos.
“Industria sin chimeneas”.
Þ  Contribuye al Calentamiento Global y en consecuencia al Cambio Climático.

En líneas generales, los impactos negativos del turismo relacionados con el medio ambiente y la diversidad biológica pueden ser los siguientes[1]:
  • Utilización de los terrenos y recursos para alojamiento, instalaciones turísticas y demás infraestructura, lo que incluye redes de carreteras, aeropuertos y puertos marítimos.
  • Extracción y uso de materiales de construcción (por ejemplo, uso de arena de las playas, piedra caliza de los arrecifes y madera).
  • Daños a los ecosistemas y hábitats o destrucción de los mismos, lo que incluye la deforestación, el drenaje de humedales y el uso intensificado o insostenible de la tierra.
  • Aumento del riesgo de erosión.
  • Perturbación de especies silvestres, alterando su conducta normal y posiblemente afectando su mortalidad y éxito reproductivo.
  • Alteraciones a los hábitats y ecosistemas.
  • Aumento del riesgo de incendios.
  • Consumo insostenible de flora y fauna por los turistas (por ejemplo, cortar plantas; comprar recuerdos fabricados con elementos de la vida silvestre, en particular de especies en peligro de extinción tales como corales y las conchas de tortuga o mediante la caza y la pesca no reglamentadas).
  • Aumento del riesgo de introducción de especies exóticas.
  • Demanda intensa de agua por el turismo.
  • Extracción de aguas subterráneas.
  • Deterioro de la calidad del agua (agua dulce, aguas costeras) y contaminación por aguas servidas.
  • Eutrofización de hábitats acuáticos.
  • Introducción de patógenos.
  • Generación, manejo y eliminación de aguas servidas y aguas residuales.
  • Desechos químicos, sustancias tóxicas y contaminantes.
  • Desechos sólidos (basura).
  • Contaminación de recursos terrestres, de agua dulce y de agua de mar.
  • Contaminación y producción de gases de efecto invernadero como resultado de viajes por vía aérea, carretera, ferrocarril o vía marítima, a niveles local, nacional y mundial.
  • Ruido.
Previo a hacer un análisis más específico de los impactos negativos, no es menos indicar que asimismo la actividad turística tiene la capacidad de poner en valor las áreas naturales, a partir de por ejemplo prácticas ecoturísticas genuinas que impliquen instancias de contemplación y encuentro con la naturaleza donde el visitante se concientiza respecto al valor del entorno y la necesidad de preservarlo.
Cuando se menciona el concepto de “prácticas ecoturísticas genuinas” se hace referencia a la práctica del ecoturismo entendido como “aquella modalidad turística ambientalmente responsable consistente en viajar o visitar áreas naturales relativamente sin disturbar con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales (paisaje, flora y fauna silvestres) de dichas áreas, así como cualquier manifestación cultural (del presente y del pasado) que puedan encontrarse ahí, a través de un proceso que promueve la conservación, tiene bajo impacto ambiental y cultural y propicia un involucramiento activo y socioeconómicante benéfico de las poblaciones locales (Ceballos-Lascuráin)”. Vale la aclaración dado que en la actualidad existen algunos casos de “Greenwashing” o lavado verde, definido como "el acto de inducir a error a los consumidores en relación con las prácticas ambientales de una empresa o los beneficios ambientales de un producto o servicio (TerraChoice)". Bajo esta óptica, suele tildarse de ecoturismo a cualquier práctica que se desarrolle en la naturaleza, prácticas que en ocasiones generan impactos nocivos sobre el medioambiente y no refieren precisamente a ninguna de las características citadas en la definición de Ceballos Lascuráin. Al respecto, según TerraChoice, agencia de marketing medioambiental canadiense, el 98% de los productos (en general) etiquetados con algún distintivo "verde" en Norteamérica conducen a algún tipo de equívoco ecológico, social o medioambiental entre sus compradores[2].
El Greenwashing es un problema que debe considerarse con suma atención dado que en líneas generales surge porque muchas empresas detectan demanda potencial sensible a cuestiones medioambientales y con el fin de atraerla, se “tildan de verdes” para alcanzar un mejor posicionamiento en el mercado pero ofreciendo prácticas o servicios engañosos en términos medioambientales. En este sentido, el mercado de turistas que consumen productos amigables con el medioambiente está creciendo y estadísticas indican que más de un tercio de los viajeros se encuentran a favor de un turismo ecológico y están dispuestos a pagar entre 2 y 40 % más por esa experiencia[3].
Al respecto, como ejemplo se puede citar el artículo de Tom Robbins publicado en el periódico inglés “El Guardián”[4] donde destaca, entro otros, el caso de la empresa Responsible Travel, destacada por ofrecer productos turísticos amigables con el medioambiente. Según cita el autor, interesado en tomar unas vacaciones de esquí, ingresó en el Sitio Web de la empresa y se sorprendió porque la mayoría de las ofertas que tenían incluían vuelos de larga distancia con la consecuente emisión de gases que generan los desplazamientos aéreos. Tal tema llamó su atención dado que de modo contradictorio a sus prácticas, la empresa recientemente había escrito en el Daily Telegraph: "Creemos que debemos volar menos cada año, por ejemplo mediante la adopción de vacaciones cerca de casa y viajar en tren”. Asimismo, este tipo de vacaciones que ofrecía en su mayoría incluían alojamientos en resorts de lujo, administrados por firmas multinacionales, sin dejar beneficios a emprendimientos locales.
De todos modos, existen empresas que verdaderamente ofrecen productos y servicios turísticos de bajo impacto sin caer en el Greenwashing y contribuyendo a la conservación del medio ambiente. Ejemplo de ello puede ser la empresa costarricense Mapache Rent a Car, considerada como líder a nivel nacional por su implementación de buenas prácticas en el campo del turismo sostenible, dado que procura el uso responsable del recurso hídrico, energía, manejo de desechos y compensación y mitigación de gases de efecto invernadero. En relación a este último, con el propósito de fijar y almacenar dióxido de carbono, Mapache Rent a Car participa en proyectos de reforestación[5].

Continuando con el análisis de los impactos ambientales negativos asociado a la actividad, la degradación de espacios naturales es un tema clave. En ello se destacan los grandes emprendimientos turísticos que conllevan modificaciones en el entorno no sólo durante su fase de construcción sino también de operación derivadas de los residuos generados, la contaminación acústica, la modificación del paisaje, la alteración de procesos ecológicos esenciales, entre otros. A modo de ejemplo, durante el 2008 el Tribunal Ambiental Administrativo (TAA) de Costa Rica identificó un número considerable de construcciones en la zona del cantón de Osa, así como de cambios en el uso del suelo de terrenos de aptitud forestal, debido a la eliminación de la cobertura boscosa con el propósito de preparar lotes y construir casas y proyectos turísticos, afectando zonas de recarga acuífera y bosques y deterioran la belleza escénica de la región[6]. El ejemplo citado deja una clara evidencia de lo que suele ocurrir con la construcción de hoteles en áreas naturales, mientras que el siguiente muestra uno de los principales impactos que ocasionan los emprendimientos hoteleros durante su operación, como es el caso del hotel Allegro Papagayo en Costa Rica que en el 2007 arrojaba sus aguas residuales a un río y a un estuario cercano porque si bien contaba con una planta de tratamiento la misma resultaba insuficiente para atender las aguas residuales de 600 huéspedes.
Si bien el ejemplo anteriormente indicado resulta ser el más evidente de esta problemática, dado que la construcción de infraestructuras turísticas trae aparejado en ocasiones la alteración de ciertos hábitats naturales (especialmente en destinos de sol y playa), la degradación de los espacios naturales puede ocurrir también a razón de comportamientos irresponsables de los turistas ante una ausencia de conciencia ecológica sobre el cuidado de los recursos naturales y culturales que motivan su visita. A modo de ejemplo podemos citar la generación de residuos, la superación del límite aceptable de la capacidad de carga de los sitios, la contaminación acústica, adquisición y venta ilegal de piezas de valor patrimonial u objetos naturales, introducción de especies exóticas, entre otras.
De las problemáticas anteriormente mencionadas, la generación de residuos es una de la más relevantes dado que el turismo produce un volumen anual de 35 millones de toneladas de residuos sólidos, lo cual equivale aproximadamente al volumen total de residuos producido por Francia (2009)[7]. Según estadísticas, cada turista en Europa genera cerca de 1,0 kg/día de residuos sólidos mientras que en Estados Unidos  la generación por turista es de 2,0 kg/día[8]. Por otra parte, en algunas zonas costeras del Mediterráneo se genera en la temporada turística hasta el 75% de los residuos marinos de todo el año[9].

Respecto a la biodiversidad, un tema verdaderamente complejo y preocupante es la pérdida de la biodiversidad. Si bien esta problemática global halla sus principales causas en cuestiones más generales como lo es el cambio climático, la destrucción de hábitats y la contaminación, ciertas formas de prácticas turísticas pueden contribuir a ello a partir de por ejemplo la caza furtiva, pesca indiscriminada, incorporación de especies de flora y fauna exóticas, entre otras. Respecto a este último tema, el aumento del turismo a nivel mundial es una fuente comprobada de introducción  de especies exóticas en zonas remotas. “En 2007, hubo  más de 903 millones de llegadas de turistas internacionales, lo cual proporcionó un asombroso  aumento en los vectores para las especies exóticas  invasivas. Las personas no sólo transportan especies accidentalmente del suelo del equipo contaminado etc. pero muchos turistas llevan plantas a sus casas, plantas para plantar o animales vivos como recuerdos. Las personas también regresan a sus casas con frutas u otras conservas de plantas  vivas  que  pueden llevar potencialmente especies invasivas o microorganismos que pueden tener  profundos efectos en la agricultura.”[10]
La introducción de especies exóticas es un tema para abordar con cierta urgencia dado que “desde el siglo XVII, las especies exóticas invasivas han  contribuido a casi el 40% de todas las  extinciones de animales de las que se conoce la causa”[11], por lo que tomar medidas de concientización preventivas hacia los agentes involucrados en el sector sobre el aporte que el turismo puede generar a ello es esencial para dar respuesta a esta problemática severa.

Otro de los impactos negativos ambientales clásicos de la actividad turística es la utilización excesiva y agotamiento de los recursos. La siguiente información resume la gravedad del impacto: “La cantidad de energía que consume la industria turística es equivalente a la cantidad de energía que consume todo Japón (PNUMA 2005). El consumo anual de agua potable del turismo es equivalente a tres veces el caudal de agua dulce del Lago Superior, uno de los Grandes Lagos ubicados entre Canadá y Estados Unidos (10 millones de metros cúbicos). El desarrollo del turismo puede llevar a una concentración del uso de recursos locales en zonas más reducidas y perjudicar los sistemas de gestión de recursos locales (PNUMA y CI 2003)”[12].

Y para finalizar con el análisis de los impactos negativos, debemos considerar la contribución que el turismo hace al calentamiento global y en consecuencia al cambio climático. Para analizar esta problemática partiremos por comprender qué se entiende por cambio climático, y al respecto, según lo establecido en el Artículo 1 de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, “por ‘cambio climático’ se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables”. Describiéndolo de modo resumido, este fenómeno está directamente relacionado al calentamiento global, el cual se origina debido al aumento en la concentración de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera terrestre. Las emisiones de estos gases han ido aumentando en los últimos años a partir de las acciones del hombre y la concentración de los mismos desvirtúa un ciclo natural de la Tierra, en tanto que intensifica el efecto invernadero ocasionando un calentamiento adicional de la superficie y de la atmósfera terrestre. De este modo, el exceso de energía generado perturba el clima dando lugar al fenómeno del cambio climático.
Si bien todas las actividades humanas que impliquen emisiones de gases de efecto invernadero contribuyen al cambio climático, vale destacar cuál es el aporte que el turismo hace a ello. Según la II Conferencia Internacional sobre Cambio Climático yTurismo celebrada en Davos –Suiza- durante 1-3 octubre de 2007, “La cuota de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del turismo es aproximadamente del 5% de las emisiones totales, equivalente a su contribución a la economía mundial (…) Del 5% de emisión achacable al turismo, el transporte es responsable de un 75% (aéreo 40%, carretera 32%, otros transportes 3%), el alojamiento un 21%”. Incluso, del 4 a 6% de las emisiones mundiales asociadas al turismo equivale aproximadamente al volumen de emisiones producidas por Canadá, Brasil y Corea del Sur juntos[13].
Sin duda, el transporte aéreo es el principal causante dentro de la actividad en tanto que es el sector que más emite dióxido de carbono (CO2), uno de los principales gases de efecto invernadero por su potencial de calentamiento. Ante ello y considerando la importancia de este tipo de transporte en el desarrollo turístico, tomar medidas tendientes a reducir o compensar la huella de carbono generada por los desplazamientos es esencial como medida de respuesta del sector a esta problemática ambiental global severa del cambio climático. 
De todos modos, aquí se hizo solo una breve mención referente a la relación entre el turismo y el cambio climático la cuál es demasiado compleja y merecería una entrada aparte de este Blog dedicada específicamente al tema con el fin de presentar las razones por los cuáles el turismo es “victimario y a la vez víctima” del cambio climático.

Hasta aquí entonces fue una presentación de los impactos ambientales más significativos del turismo con algunos ejemplos. En la siguiente sección publicada, ya conociendo cuáles son las bondades y las problemáticas asociadas a la actividad, presentaré algunas recomendaciones sobre cómo lograr un desarrollo turístico sostenible.





[1] Destino humedales: promoviendo el turismo sostenible. 2012, Secretaría de la Convención de Ramsar sobre los Humedales, Gland, Suiza, y Organización Mundial del Turismo, Madrid, España.
[2] Fair Companies, http://faircompanies.com [Consulta: 09-01-13].
[3] Venegas Mata, Elizabeth. “Turismo sostenible en el contexto de una economía verde”. CEGESTI Éxito Empresarial. No. 189, 2012.
[4] Robbins, Tom. (Página consultada el 09 de Enero de 2013) “Are you being green washed?”, The Guardian (06-07-2008). [On-line]. Dirección URL: http://www.guardian.co.uk/travel/2008/jul/06/green.ethicalholidays?page=all
[5] Vargas, Erick. “Impactos ambientales de los desarrollos turísticos y residenciales. Identificación y análisis de impactos ambientales relevantes de los desarrollos turísticos y residenciales en la costa pacífica de Costa Rica. Informe Final”, San José, Costa Rica. Pág. 56.
[6] Ibidem, pág. 61.
[7] Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, Organización Mundial del Turismo y Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. 2009. Turismo para la naturaleza y el desarrollo: Guía de buenas prácticas. Montreal, 48. Páginas 9 y 10.
[8] Venegas Mata, Elizabeth. “Turismo sostenible en el contexto de una economía verde”. CEGESTI Éxito Empresarial. No. 189, 2012.
[9] Retorna. “Basura en los océanos, un reto internacional. La mayor parte de los residuos marinos son plásticos, fundamentalmente bolsas y envases”. Junio de 2011.
[10] Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica. “Especies Exóticas Invasivas: una amenaza a la diversidad biológica”. Canadá, 2009.
[11] Ibidem.
[12] Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, Organización Mundial del Turismo y Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. op. cit.
[13] Ibidem.

2 comentarios:

  1. Silvia Miguenz, acabo de terminar de leer éstas 4 entregas y he de felicitarte. Es un trabajo ameno y de fácil lectura. Nutrido de referencias y ejemplos que permiten argumentar y darle seriedad al tema.

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  2. Muchas gracias por tus palabras y apreciación! En breve estaré publicando la última parte para completar el artículo!
    Saludos!

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