miércoles, 22 de mayo de 2013

22/5: Día Internacional de la Diversidad Biológica. Algunas reflexiones relacionadas al Turismo…


Por Silvina Miguenz.-

Imagen extraída de Extensión UNICEN,
http://extension.unicen.edu.ar/salud/?page_id=537
La Asamblea General de Naciones Unidad, en virtud de la resolución 55/201 del 20 de diciembre de 2000, proclamó el 22 de mayo como el Día Internacional de la Diversidad Biológica, como un modo de aumentar la comprensión y la conciencia sobre las cuestiones relativas a la diversidad biológica.
En este día tan especial resulta apropiado reflexionar sobre la relación entre Turismo con la Diversidad Biológica. Al respecto vale citar la Declaración de Berlín, documento surgido de la Conferencia Internacional de Ministros  del Ambiente sobre Biodiversidad y Turismo celebrada del 6 al 8 Marzo 1997 en Berlín -Alemania- elaborado por los siguientes países e instituciones: Bahamas, Brasil, Bulgaria, Costa Rica, República Dominicana, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Kenia, Maldivas, México, Namibia, Polonia, Portugal, Sudáfrica, España, Túnez; Comisión Europea, Programa de las Naciones Unidas para Medio Ambiente, Global Environment Facility, Secretaría de la Convención sobre Diversidad Biológica, Organización Mundial del Turismo (OMT), Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (UICN).
En esta Declaración se ponen de manifiesto diferentes aspectos relacionados al impacto del turismo en la biodiversidad así como también se insta a la toma de conciencia e implementación de medidas y principios que procuren la conservación de los recursos naturales de los que depende la actividad turística.
En este sentido, el turismo es una actividad que si bien contribuye al intercambio cultural y crecimiento económico de varios países, en ocasiones puede generar severos deterioros en las áreas naturales donde se desarrolla. El impacto negativo de la actividad turística sobre el medioambiente puede verse manifestado en diversas conductas que deriven en contaminación, generación de residuos, elaboración de souvenirs derivados de ciertas especies de flora y fauna silvestre, contribución a la extinción de especies e introducción de especies exóticas, degradación de espacios ecológicamente sensibles (como pequeñas islas), entre otros (Ver más en Impactos Ambientales del Turismo).
Comprendiendo entonces que el turismo puede generar efectos nocivos sobre el ambiente, resulta prioritario tomar decisiones e implementar estrategias de desarrollo sostenibles y respetuosas con el entorno que contribuyan a minimizar los impactos negativos que genera la actividad, potenciando los positivos. En este sentido, vale destacar algunos de los principios que establece la Declaración de Berlín:

  • “Las actividades turísticas deben ser sostenibles ambiental, económica, social y culturalmente. El desarrollo y la gestión de las actividades turísticas debe guiarse por los objetivos, principios y compromisos establecidos en la Convención sobre la Diversidad Biológica
  • Las actividades turísticas que contribuyen, directa o indirectamente, con la conservación de la naturaleza y de la diversidad biológica y que benefician a las comunidades locales deben ser promovidas por todos los involucrados.
  • Para conservar la naturaleza y la diversidad biológica como recursos importantes de las actividades turísticas, deben tomarse todas las medidas necesarias para asegurar que la integridad de los ecosistemas y hábitats sea siempre respetado (...)
  • Debe promoverse en toda su extensión las actividades turísticas que usen tecnologías ambientalmente apropiadas para ahorrar agua y energía, evitar la contaminación, tratar las aguas usadas, evitar la producción de residuos sólidos y que favorecen el reciclaje.
  • Deben desarrollarse los conceptos y criterios de turismo sostenible e incorporados en los programas educativos y de entrenamiento para profesionales del turismo (…)
  • Deben desarrollarse inventarios de actividades y atracciones turísticas, tomando en cuenta los impactos sobre los ecosistemas y la diversidad biológica. Deben realizarse esfuerzos coordinados de los gobiernos, el sector privado y todos los demás involucrados para llegar a un acuerdo sobre los criterios para medir y evaluar los impactos del turismo sobre la naturaleza y la diversidad biológica (…)
  • Las actividades turísticas deben planificarse en los niveles apropiados con vistas a integrar en todos los niveles las consideraciones socio-económicas, culturales y ambientales (…)
  • Debe tomarse especial cuidado de que plantas y animales vivos y los productos hechos de ellos para souvenirs sean ofertados únicamente en base a un uso sostenible y correcto ambientalmente de los recursos naturales y en conformidad con la legislación nacional y los acuerdos internacionales.
  • El turismo debe desarrollarse de forma que beneficie a las comunidades locales, fortalezca la economía local, emplee fuerza laboral local y, donde quiera que sea ecológicamente sostenible, use materiales locales, productos agrícolas locales y habilidades tradicionales (…)
  • El turismo debe restringirse, y donde sea necesario evitado, en áreas ecológica y culturalmente sensibles (…)”.

Por lo expuesto, resulta prioritario que todos los sectores involucrados en el sector turístico trabajen de manera mancomunada en pos de una planificación, gestión, evaluación y monitoreo del desarrollo turístico cimentado en los principios de la sostenibilidad con miras a contribuir no sólo a la conservación del patrimonio natural, sino también cultural y a la mejora de la calidad de vida de las comunidades anfitrionas (Para más información ver ¿Qué entendemos por Turismo Sostenible?)


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